Elegir constructora es la decisión que más influye en el costo final, el plazo y la seguridad de una obra. En Quito, una ciudad con alto peligro sísmico y normativa municipal exigente, conviene comparar con criterios objetivos y no solo con el precio por metro cuadrado. Estos siete criterios te ayudan a decidir con datos.
1. Trayectoria que puedas visitar
Pide una lista de obras entregadas con dirección, año y metros construidos. Una constructora seria te deja visitar al menos una obra terminada y una en ejecución.
2. Presupuesto abierto por partidas
Un presupuesto con análisis de precios unitarios permite comparar ofertas, controlar cambios y evitar sorpresas. Desconfía de un valor global sin desglose.
3. Diseño y ejecución conforme a la NEC
La Norma Ecuatoriana de la Construcción define los requisitos de diseño sismorresistente, cimentaciones y hormigón armado. Pregunta quién firma el cálculo estructural y si existe estudio de suelos.
4. Licencias y aprobación municipal
En el Distrito Metropolitano de Quito, la obra nueva parte del Informe de Regulación Metropolitana (IRM) y requiere la licencia urbanística correspondiente. La constructora debe explicarte en qué etapa está cada trámite.
5. Fiscalización independiente
Una fiscalización que no dependa del constructor revisa calidad de materiales, ensayos de hormigón y acero, avance real y pagos. Es la mejor protección de tu inversión.
6. Contrato y cronograma con hitos
El contrato debe fijar alcance, precio, forma de pago ligada al avance, plazo, multas, garantías y procedimiento de cambios. El cronograma, hitos medibles: cimentación, estructura, mampostería, instalaciones, acabados y entrega.
7. Comunicación del avance
Exige informes periódicos con fotografías reales, fechas y avance físico y financiero. Si una constructora no informa durante la obra, tampoco lo hará cuando aparezca un problema.


